Hola amigos, familia, y fieles en general….
Les cuento a los que no saben, que llegó al mundo Felipe Oehler Guzmán, nuestro segundo hijito.
Nos fuimos con mi mamá a Ronda, a pasar una noche, ella no conocía, y era una buena oportunidad, conocer ese pueblo tan hermoso, antes de que naciera Romeo. Una vez estando ahi, me di cuenta de que se me había roto un poquito la bolsa, me sentía perfectamente, sólo se percibia lo mismo que cuando uno se mea de risa, jajajajjaa. Estuvimos una noche ahi, y luego nos fuimos a Algodonales, Cadiz, a visitar a mi tio Gustavo (hermano de mi mamá) que vive en una granja en el paraíso, hace unos cuantos meses.
Mi fecha de parto era el 26 de diciembre, pero lo de la bolsa con una fisura no era algo para alarmarse tanto, ya que mi profesora de yoga , nos tenia bien informadas a las alumnas, que podiamos estar hasta 48 horas con la misma rota, y si antes no habian contracciones, era porque no estábamos de parto. Volvimos a casa (120 km lejos de casa) y las contracciones seguían sin aparecer. Un caso un poco particular.
La noche del domingo lo pasé sin problema, pero el lunes, aunque no hubieran contracciones, decidimos ir al hospital.
Sobre las 3 de la tarde del lunes, fuimos al hospital y cuando me revisaron, luego de regañarme bastante , por haber tardado tanto en ir al hospital, decidieron ingresarme e inducirme el parto.
Derechito al paritorio, seguian los reproches y ahi vino mi sentimiento de culpa, por no haber ido antes al Hospital. Ingresamos juntos con Ernes , estuve unas cuantas, como 3 horas, sin dolor, iba la cosa muy lenta, entonces me inyectaron por suero, algo que se llama oxitocina, que provoca las contracciones para que vaya todo más rapido. Ahí comenzó el dolor. El pobre Ernes no sabía que hacer, me veía sufrir como un perro y él sin poder hacer nada. El yoga me ayudó bastante, controlando un poco el dolor con las respiraciones. A éste parto lo hizo distinto, que pudieron colocarme la anestecia epidural (o peridural, como dicen en Argentina), para ponermela estuvieron 20 minutos que fueron los mas tensos de mi vida, y los de Ernes, a quien le pidieron que saliera de la sala de partos. Fue horrible, ya que hay que estarse muuuuuy quietos, ya que va inyectada en la columna vertebral, y los daños pueden ser irreversibles. Todo salió bien, y comenzó lo mejor , el principio del fin… ya se iba acercando el momento de conocer a Romeo. A la 1 de la mañana del dia 22, los medicos vieron que la cosa iba tannn bien, que con algunos buenos empujones el bebé ya estaría fuera. Así fue, en 4 contracciones, cuatro empujones, y mucha fuerza, salió Romeo. Y todo esto sin dolor, y con una sonrisa en la cara. Los medicos no entendían nada, ni Ernes, ni yo. Fue increible, no se como explicarles. Me pusieron al bebé sobre el pecho y nos ganó la emoción! ! ! Un momento que quedará siempre bien grabadito en nuestras memorias. Se llevaron unos minutos a Romeo para pesarlo (3,800 kg) nos lo devolvieron y nos dejaron descansando un buen rato, los tres abrazaditos deseando que ese momento no pasara nunca. Pura emoción. Imaginen.
Hacía un tiempo habíamos pedido un permiso especial para que Ernes pudiera sacar fotos dentro del parto, y lo conseguimos, asi que ya les llegarán.
Felipe conoció a su hermano, al cual recibió con mucha alegría, lo quiso tener en brazos , y a cada ratito le demuestra su cariño.
Ya estamos en casita, están mi mamá y mi hermana Jose, acá en Malaga, hemos pasado una navidad preciosa, todos algo cansados, pero con nuestro Gordo de Navidad en el pinito: Romeo








El 12 de octubre, Ernes cumplió 27 años. No hicimos mucho festejo, sólo una buena fondiú y un brindis por todo lo bueno, que no es poco…





























